#Body positive: el amor propio es el primer amor

Somos mujeres y nuestros cuerpos representan, literalmente, la relación más duradera que tendremos en la vida. Nuestro cuerpo es nuestro hábitat, nuestro medio de transporte y vehículo para relacionarnos con el mundo. Sin importar lo que hagamos, el cuerpo siempre estará allí.

Solo hasta algunos años el ideal de belleza del cuerpo de una mujer parecía tener medidas 60-90-60. El mundo de la moda y la publicidad perpetraron esa imagen por mucho tiempo. e incluso redes sociales como Instagram y Snapchat habían contribuido a dañar la autoestima de quienes veían diariamente cuerpos perfectos, aunque sea a costa del uso de filtros o Photoshop.

Sin embargo, un estudio reciente de la Real Sociedad de Salud Pública de Reino Unido, asegura que Instagram y Snapchat son las redes sociales que más habían contribuido a la autoestima de toda una generación de usuarios.

La aceptación del cuerpo es solo la punta del iceberg

Una mujer o persona que se procura amor propio, es consciente de sus virtudes y flaquezas, siendo capaz de exaltar las primeras y trabajar las segundas con compasión hacia ella misma. Es comprender que la belleza no es un talla, que nadie tiene derecho de señalar, calificar o descalificar nuestro físico, es amar nuestro cuerpo, tener un equilibrio entre nuestra anatomía con nuestros pensamientos y emociones.


El amor propio es reconocer que somos valiosas y resilientes en un mundo que nos dice lo contrario. El amor propio no es cumplir los estándares sociales, es escuchar y actuar bajo nuestra propia intuición para cuidarnos integralmente y de igual forma promover esto con las mujeres que forman parte de nuestra realidad.

¿Que es el body positive?

El fenómeno body positive no es nada nuevo, ni se refiere únicamente a esas curvies encabezadas por la modelo internacional Ashley Graham, que ha roto esquemas enseñándole al mundo que la talla poco importa si de belleza se trata, desfilando en las principales pasarelas internacionales y convirtiéndose en todo un referente en este movimiento global.

El body positive va más allá. Nacido en 1996 en Estados Unidos, la organización The Body Positive nace para crear un mundo en el que las personas, las comunidades y la vida en general se valoren por su identidad y por su diferenciación. Este movimiento trata de romper los estereotipos y que las personas se acepten tal y como son: gordas, flacas, con tatuajes por todo el cuerpo, con acné, sin él, altos, bajos, con defectos, o con piernas ortopédicas…Todo tiene cabida siempre que te respetes, te quieras y asumas tus “diferencias”

Gracias a todo lo que ha generado este movimiento en la sociedad, la modelo curvy Bernardita Cruz, en una entrevista para la revista “Para ser bella”, habla sobre el amor propio y el movimiento que busca dejar de lado estos estereotipos y entender que lo importante es que cada una debe amar su cuerpo como es (y eso también incluye a los hombres).

En Chile también el movimiento ha tomado fuerza. Desde Deconstruidas, comunidad body Positive nacida en Chile, responden que es necesario visibilizar la diversidad de cuerpos.

“Por mucho tiempo el sistema nos ha impuesto seguir ciertos cánones de belleza haciendo con esto que todos nos preocupemos más de cómo nos vemos que de nuestros intereses personales. Y es muy importante dejar en claro que el cuerpo no nos define como personas y que podemos lograr una buena salud mental y física sin tener que estar obsesionados por cómo nos vemos y nos ven”, indican (Qué Pasa, 2018).

Los puntos claves para entender el movimiento

La premisa principal de los movimientos que tienen como columna vertebral el amor propio es el autocuidado. Jamás nadie encontrará que un movimiento que combate el autodesprecio recomiende seguir subiendo de peso, comer mal o no tener actividad física. Por el contrario, todos incitan a que las personas se cuiden más y mejor. La diferencia es que entienden que si las personas no se consideran valiosas, si no se quieren por quienes son aquí y ahora, y no por lo que puedan llegar a ser, no tendrán incentivos para cuidarse ni para proyectarse positivamente hacia el futuro.

Aceptarse no siempre es fácil, y tendremos días mejores y peores. Un día te mirarás al espejo y pensaras que nunca antes habías estado tan increíble, pero puede que al día siguiente veas todo lo contrario en tu reflejo. Sin embargo, esto no tiene por qué ser algo malo: debemos ser honestos con nosotros mismos, saber qué debemos mejorar y cómo empezar a hacerlo, pero no dejar de querernos por ello.


Puede que a veces el cambio nos asuste un poco y nos haga paralizarnos antes de que podamos darnos cuenta de los positivo que será en nuestras vidas, pero el contar como iniciativas como estas, en las que podemos estar en contacto con diferentes historias que nos identifican, nos hace sentir que estamos menos solas en el proceso y que todo estará bien. La idea es seguir adelante y evolucionar hacia nuestra mejor versión, aceptando que la perfección no es lo que estamos buscando, sino autenticidad.



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